Queremos tu trabajo, no podemos pagarte

disenador editorial2Me estoy cansando de ver anuncios donde requieren diseñadores para trabajar gratis.

Estos avisos hacen uso de la modalidad de “intercambio en especie”, “oportunidad de aprendizaje” o el clásico “te daremos el chance de mostrar tu trabajo al mundo”… y ¿saben qué? ¡Ya estuvo bueno de abusar de los diseñadores! Si no te van a pagar con dinero entonces no se puede llamar empleo o trabajo.

Difícilmente encontraré un anuncio que solicite a un arquitecto para construir una casa al cual se le ofrezca “pago en especie”. Tampoco abundan las ofertas para secretarias a las que se les pague con “aprendizaje”. Mucho menos habrá un requerimiento para un abogado que no cobre a cambio de que “su trabajo sea mostrado al mundo”. Entonces ¿porque los diseñadores somos menospreciados como profesionales? la respuesta es simple: como somos demasiados, peleamos por ofertas ridículas y ocupaciones disfrazadas de empleo.

Mis sugerencias si aspiras a trabajar en una empresa:

  • Considera que el periodo de prueba en un empleo no debe ser a cuenta de tus ahorros, si no te pagan en esta etapa de inicio ¿qué te hace pensar que lo harán después?
  • Recuerda que el truco de los trainees está bien para entretener a los jovencitos que están terminando la universidad, pero si ya tienes más de 30 años ¡no puedes darte el lujo de trabajar gratis para aprender!
  • Cuando un despacho o asociación ofrece un Trabajo (sí, así con mayúsculas) te debe dar un contrato y prestaciones, debes estar dado de alta en una nómina y recibir tu pago puntualmente. Si algo de esto te falta ¡no estás en un empleo formal! Ojo: entregar recibos de honorarios no te hace “empleado” de la empresa, sólo demuestra que en realidad no estás contratado y eres un freelancero que cubre un horario en una oficina, sin derecho a crear antigüedad.

Y si eres freelancero:

  • Recuerda que tú, y sólo tú, decides cuando vas a donar tu trabajo. Tú, y sólo tú, debes evaluar qué asociación o persona merece que le regales tu tiempo y trabajo. Obviamente, a menos que alguien te mantenga, donar tu trabajo “a la causa” sólo lo puedes hacer como una ocupación parcial, nunca con disposición total de tu tiempo.
  • Si alguien te convence de pagarte en especie (con cosas, pues) evalúa si realmente lo que te están ofreciendo es algo que verdaderamente quieres o necesitas. Recuerda la historia que platiqué sobre la diseñadora a la que le pagaron con depiladoras No-no: ¡qué problema fue venderlas!
    Si alguien ofrece pagarte en especie realmente te está pagando menos, me explico: el dueño de la fábrica de juguetes te ofrecerá pagarte los $10,000 pesos que te debe con mercancía valuada en su catálogo por un total de $10,000 pesos; el detalle es que a él esos juguetes realmente le cuestan fabricarlos aproximadamente $7,000. Al final te está pagando 30% menos de lo que le costaría pagarte con dinero.
  • Si eres un profesionista independiente, y ya tienes por lo menos cinco años trabajando por tu cuenta, ya sabes que te están cuenteando cuando un cliente te dice:
    — Hazme una prueba gratis para que me anime a encargarte el proyecto.— No te podemos pagar, pero vamos a incluir tu crédito para que puedas presumirlo en tu portafolios.
    — Estamos evaluando a varios ilustradores y vamos a optar por el que mejor desarrolle el brief.
    — Nos encantan tus fotografías ¿podrías enviarnos varias para nuestra revista? no hay pago, pero es promoción.
  • Si por alguna extraña razón decides trabajar a cambio de otra cosa diferente al dinero, por favor, deja muy claro los alcances del proyecto, establece plazos claros y nunca permitas que te traten como un empleado al que sí le pagan.

Como bien dice @ElDivanDelCopy :

No se reciben ofertas SIN PAGO o donde “se paga con aprendizaje”. “Aprendizaje” mis huevos.

¿Somos demasiados diseñadores gráficos?

multitud

Tengo varias semanas evitando escribir este post, busqué otros temas menos espinosos, pero siempre resonaba en mi cabeza una vocecita  “Si no lo escribes seguiré aquí, molestándote como bocinero del metro”.

Como varios de ustedes ya saben, yo estudié Diseño Gráfico en la ENAP hace más de 20 años, poco antes del boom del uso de la computadora para las artes gráficas. Fue una época de transición donde, de repente, se puso de moda ser Diseñador. Las grandes Universidades vieron cómo aumentaba dramáticamente la matrícula para esta carrera, tanto, que muchos jóvenes no alcanzaban lugar. Entonces las otras Universidades decidieron que era buen negocio ofrecer la carrera de Diseño Gráfico. Así como ahora está de moda estudiar Gastronomía, muchas escuelas abrieron cursos de “Diseño por computadora” para atraer a la multitud de personas que deseaban volverse diseñadores ricos y famosos.

Honéstamente no sé quién corrió el rumor de que los diseñadores ganan más que cualquier otro profesionista, pero fue un chisme poco realista. Como en cualquier otra disciplina creativa (arquitectura, música, pintura) existen unos pocos que se vuelven ricos gracias a sus grandes dotes, años de arduo trabajo, extraordinaria inspiración, interesantes contactos y tener la suerte de haber estado en el lugar correcto en el momento adecuado. También hay varias decenas de diseñadores que tienen un puesto muy envidiable en las más prestigiadas agencias de publicidad que también pueden presumir sueldos muy buenos. Pero, aceptémoslo, no hay suficientes puestos bien pagados para los miles de diseñadores gráficos que cada año egresan en México.

La oferta de diseñadores es mucho mayor a la demanda del mercado
En México, no sé en otros países, la cantidad de personas ofreciendo servicios relacionados con el diseño es desproporcionalmente mayor a la de empresas que están dispuestas a pagar lo correcto por esos servicios. Ojo: no estoy diciendo que en México ya no se requiera el Diseño Gráfico, al contrario, hay miles de negocios que se verían seriamente beneficados si contaran con un diseñador capaz que desarrolle un empaque, un sitio web, una identidad gráfica, una foto de producto, o lo que sea necesario para que mejore su imagen. Lo que digo es que hay demasiados clientes que no están dispuestos a pagar lo justo por el trabajo creativo y fráncamente no ayuda que existan tantos profesionales (y no profesionales) dispuestos a cobrar menos que su competencia. Aquí podemos contar a los recién egresados que, por desconocimiento y/o urgencia, están dispuestos a trabajar prácticamente gratis como becarios o trainees deshechables. Es un principio básico de economía: a mayor oferta los precios bajan.

A principios de este año leí varios resúmenes de sueldos que colocaban a los diseñadores y a los actores en los renglones de las profesiones peor pagadas en México. A eso debemos sumarle que, a diferencia de un arquitecto o un médico, a los diseñadores no nos piden que presentemos nuestra cédula profesional para realizar un trabajo, entonces cualquiera se puede autonombrar diseñador nomás porque tomó algunos cursos del uso de software. Sí, es una competencia desleal, pero no va a desaparecer.

Entonces ¿se puede vivir bien como diseñador gráfico? SÍ, pero no va a ser fácil. Para sobresalir del mar de diseñadores tengo dos sugerencias:

Amplía tus capacidades más allá de los requisitos escolares En la vida real los tiempos de desarrollo son brutalmente cortos, los clientes no te van a llamar con semanas de anticipación para solicitarte un trabajo, por lo general lo harán cuando ya están quemados de tiempo y necesitan resultados en pocos días.  Ser muy creativo es súper útil, pero ser organizado lo es más, de nada sirve tener ideas geniales si no eres capaz de aterrizarlas y entregarlas a tiempo, sin excusas.
Aléjate de los mercados saturados Los diseñadores que hacen de todo y le entran a lo que sea son los que menos oportunidad tienen de ganar porque se enfrentan a un mayor número de competidores.

Y tú ¿qué haces para sobresalir en tu trabajo?