Aguas con los socios proxenetas

Let's BoogieEn los años más recientes de mi trabajo como profesional independiente me he topado, en varias ocasiones, con un tipo raro de intermediario al que llamaré socio-proxeneta.
La llamada telefónica o correo electrónico de este personaje puede contener varios de los siguientes puntos:

  • Te dice que ha visto tu sitio de internet y que está encantado con la calidad de tu galería de proyectos.
  • Te presume que él ha trabajado en varias compañías muy importantes.
  • Aclara que en ese momento está buscando iniciar un nuevo negocio pues tiene “cientos” de excelentes contactos en los más altos niveles.
  • Te informa que tú has sido el elegido(a) para realizar el trabajo de, por ejemplo, diseño de páginas web para los cientos de potenciales clientes de este nuevo negocio.
  • Te describe una hermosa imagen de un maravilloso futuro compartido siempre y cuando aceptes el reto de apoyarlo en esta etapa de inicio.
  • En algún momento de la conversación intentará que le proporciones una lista de precios de tus servicios, OBVIAMENTE con un descuento especialísimo dadas las circunstancias tan favorables que se plantean: tú ya no tendrás que preocuparte de conseguir clientes, para eso tienes a un nuevo y flamante autonombrado socio.
  • Ya que logró interesarte en su propuesta te pedirá que le proporciones muestras de tus trabajos, sin mostrar tus datos, claro está.

En principio todo suena fabuloso ¿no? te acaba de caer del cielo a un magnífico vendedor, con grandes contactos, que te propone una relación ganar-ganar. Pero, antes de emocionarte como quinceañera a punto de bajar las escaleras, vuelve a repasar la propuesta bajo una luz menos favorecedora.

  1. No tienes ninguna referencia sobre esta persona, no sabes cómo llegó a tu sitio web y, peor aún ¡él tampoco te conoce! entonces ¿cómo es que te ofrece ser una especie de socio si ni siquiera sabe cómo trabajas?
  2. Si tú eres un freelancero medianamente exitoso sabrás que no es buena idea ahorrarse el trabajo de autopromoción y el trato directo con los clientes. Si aceptas trabajar con un intermediario particular estarás aceptando grandes riesgos como que de repente desaparezca con las muestras de tu carpeta de trabajos. Si sólo te dejó un número de celular y un correo electrónico es difícil que le puedas seguir el rastro.
  3. Sin demeritar el valor que tiene poseer una buena cartera de contactos ¿qué atractivo adicional le aporta a la relación alguien que tiene la ocurrencia de volverse tu socio-proxeneta? ¿No será que el verdadero valor en esta relación sólo lo aportas tú con tu carpeta de trabajos?

No necesitas vejigas para nadar

Las primeras veces que yo caí en sus redes me di cuenta de que se trataba de personas desempleadas que sólo buscaban ganar dinero revendiendo los servicios de profesionales independientes. Una vez me llamó un oficinista de bajo rango, que odiaba su trabajo y busca, en sus tiempos libres, crearse una imagen de publireclacionista intermediario, pero que en el fondo no aportaban un valor real a los proyectos. Me contó que tenía un contacto clave dentro de una empresa de construcción que estaba a punto de iniciar un gran proyecto para gobierno así que me convenció de que le regalara varias aportaciones para una presentación. Luego me pidió que elaborara otras muestras para otro cliente y un montón de cotizaciones. Así estuve como año y medio, al final no se hizo nunca nada. La última vez que me llamó le confirmé que ya no estaba interesada en continuar colaborando en sus propuestas. Los profesionales independientes no necesitamos vejigas para nadar*.

Es probable que existan personas de buen corazón que realmente deseen nuestro bienestar económico y progreso profesional (já, já). Por si las dudas, cuídate de los ofrecimientos de estos personajes que saben decir cosas dulces al oído y buscan beneficiarse del trabajo gratuito de los freelanceros, que solicitan descuentos especiales y revenden sus servicios en condiciones oscuras. Si, de todas maneras, su propuesta te suena interesante, pídele sus datos completos y “gugléalo”. Busca referencias y no tomes una decisión al calor de la conversación.

pleca

* Este dicho en México significa que no necesitas de otros para conseguir tus objetivos.

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8 comentarios en “Aguas con los socios proxenetas

  1. Muchas gracias por todas tus aportaciones y experiencias, es un gran apoyo para todos los que nos dedicamos a trabajar de manera independiente.
    Incluso me ha sorprendido, que el camino del freelancero parezca receta segura, ya que muchas de tus experiencias las hemos vivido en carne propia. Esta en particular, solo que con la variante del “Socio- Amigo”, que casi te podría asegurar es 1000 veces peor.
    Ojalá, con tus experiencias compartidas, todos intenemos cambiar la perspectiva del trato hacia el cliente, y así quitarles las mañas tan arraigadas, que ya traen instaladas.
    Gracias.

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    • Hola Cynthia, gracias por tus comentarios.
      A mí también me interesa que compartamos las experiencias, buenas y malas. A veces pienso que los freelanceros somos como islas perdidas en el océano, que no tenemos comunicación y repetimos los errores que alguien más ya tuvo.
      No existe el mundo ideal, pero está en nuestras manos trabajar cada vez más, para los buenos clientes y dejar pasar a los malos.
      Saludos.

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  2. A mi me ha pasado, en el campo de la ilustración siempre sale un seudo escritor, editor, vendedor de “souvenirs” o entusiasta de las imágenes que necesita que le regalemos nuestro trabajo a cambio de “fama y fortuna”, que por supuesto ninguna de las dos llega. Muy buen artículo Leonora.

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  3. Un saludo de un ilustrador freelancero desde (Lleida) España. Francamente, el tono como explicas las anécdotas anima a seguir en este mundo viendo que son cosas muy comunes entre el gremio. Por favor, sigue así! XD
    Un fuerte abrazo!

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  4. Totalmente cierta esta historia, en algún momento también me llegue a encontrar con mas de 1 socio que si le daba un descuento o casi queria gratis el trabajo y el tipico te recomiendo con gente famosa que conozco o te recomiendo en empresas que conoce mucha gente, bla bla, etc.

    Pero si uno se pone a pensar detenidamente trabajas por obtener un ingreso o remuneración no porque te den una recomendación, de muy mal gusto cuando te dicen eso.

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    • Las recomendaciones no son negociables, si un cliente quedó contento con tu trabajo te recomendará cuando tenga la oportunidad.
      No podemos trabajar gratis para obtener recomendaciones, esas deben ser el resultado obvio de una relación sana.

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