Cómo conseguir que un freelancero no cobre

Conozco cuatro circunstacias en las que los clientes pueden conseguir que los freelanceros no cobremos (dinero).

Dinero

1. La famosísima prueba gratis: al más puro estilo de las probaditas que te ofrecen en el supermercado, algunos prospectos piden muestras gratis para “calar nuestra calidad como freelanceros”. Lo malo de estas probaditas es que quien lo solicita no sólo quiere una muestra, quiere un trabajo completo (una fotografía totalmente retocada para la campaña en puerta, el home de un sitio web o el diseño de un folleto). Yo no estoy de acuerdo con dar muestra gratis, porque no se trata de samples que saque de una caja, cualquier trabajo de diseño está hecho a la medida, requiere dedicación y tiempo. Además ¿qué futuro se puede esperar de una relación profesional donde tú aceptaste, de inicio, trabajar gratis? Pero como dicen los gringos “It´s up to you“.

2. Pago en especie: Significa que te pagarán con una cosa (artículo, bien, objeto, etc.)
Conozco el trágico caso de una diseñadora a la que le pagaron en especie con varios cientos de aparatos depiladores, al principio ella no estaba muy segura de aceptar el pago en especie, pero su cliente la convenció hábilmente explicándole que podría venderlos con un sobreprecio. No pasó mucho tiempo en enterarse que había hecho uno de los peores negocios de su vida, no sólo se dio cuenta de su falta de experiencia en ventas al menudeo sino que también gastó muchas horas en intentar vender los “maravillosos” depiladores a sus amigas, vecinas y familiares. Sospecho que a la fecha aún tiene la mayoría de estos productos guardando polvo en algún rincón de su casa.
Tengo un amigo programador que tuvo un cliente que se dedicaba a la venta de electrónicos y le ofreció pagarle con una pantalla de plasma que costaba en las tiendas lo mismo que valía el proyecto que mi amigo estaba desarrollando, de primera vista puede parecer un trueque justo, pero pensándolo fríamente los números son engañosos pues al vendedor de electrónicos la pantalla en cuestión le cuesta menos que el precio al público.
¿Algún lector de este blog tendrá algún ejemplo de pago en especie que resultara justo? por favor compártelo en los comentarios.

3. Trabajar por intercambio (o trueque):  Significa que el cliente te pagará tus servicios con los suyos.
Mi experiencia: hace algunos años, mi esposo que es diseñador industrial y yo, aceptamos colaborar por intercambio con una compañía dedicada a la organización de exposiciones. Acordamos conceptualizar, diseñar y coordinar el montaje del área de los patrocinadores a cambio de un stand que utilizamos para promover nuestros servicios de diseño. Desquitamos hasta el último centavo que valía el intercambio, pero el balance no fue a nuestro favor: la zona en la que nos ubicaron era la menos concurrida de la exposición y el perfil de los prospectos no era el deseado; no generamos ningún contacto interesante y nuestra ganancia fue nula ¡Oh, no, espera un momento… al final perdimos! porque además habíamos invertido en folletería, decoración y mobiliario de nuestro stand y, por supuesto, nuestra dedicación de tiempo completo durante seis días.

4. Trabajo pro-bono (beneficencia): Quiere decir que tú estás de acuerdo en regalar el producto de tu trabajo sin recibir ningún tipo de pago. Generalmente se realiza en favor de la comunidad o entidades cuyo objetivo social no tenga fines de lucro.
Mi experiencia: de cuando en cuando he realizado proyectos gratis para algunas entidades que considero merecedoras de ello. Ojo: yo busco a estas entidades y no al revés, yo decido exactamente cómo y cuando quiero realizar una beneficencia. La satisfación de colaborar con ellas me resulta suficiente paga, aunque no está de más que incluyan mi crédito en el proyecto.

Bueno, dije que eran cuatro circunstancias, pero va el pilón…
5. El pago por regalías: Significa que sólo lo recibirás un porcentaje de las ventas.
Un diseñador comentó en este blog que había aceptado un trabajo que cobraría bajo el esquema de regalías por el monto de las ventas, desconozco los detalles, pero este negocio no suena atractivo porque ¿cómo estarás al tanto de las ventas? peor aún ¿y si te dicen que no se vendió nada?

Recapitulando: salvo el caso del punto número 4, yo prefiero cobrar dinero-dinero a cambio de mi trabajo profesional, así yo me puedo comprar exactamente lo que yo quiero, cuando yo quiero y en las cantidades que lo deseo.