
¿Sabías que en México el 20% de la población paga por los servicios del 100% de los mexicanos?
El término contribuyente cautivo hace referencia a los empleados asalariados que reciben su cheque ya libres de impuestos, esto es, que su empledador ya les descontó los cargos aplicables, así que aunque quieran o no, ya cumplieron con esa parte de sus obligaciones fiscales. Pero ¿qué hay de los freelanceros? pues da la casualidad de que también estamos obligados a pagar impuestos, con la diferencia de que nosotros lo tenemos que hacer por nuestra cuenta, cada mes; y es aquí donde la puerca tuerce el rabo pues una buena cantidad de trabajadores independientes nomás no cumplen con estas obligaciones ¿por qué? porque pueden. Y conste que no es mi intención darme baños de pureza ni nada por el estilo, pero desde mi muy particular punto de vista pienso ¿cómo podemos quejarnos de los baches de nuestra calle o de la falta de presupuestos para la Ciencia, si no contribuimos con nuestra parte? Una conocida me dijo una vez que ella nunca le iba a pagar nada al Gobierno por ratero y corrupto. Es cierto que Gobierno debería cubrir las necesidades básicas de todos los ciudadanos, pero ¿de dónde creés que salen los recursos? ¿y deveras la gente piensa que con el petroleo se paga todo? ¿o se imaginan que la Casa de Moneda fabrica billetes bajo la solicitud del Congreso? ¿o sienten que sólo Slim, por el simple hecho de ser estúpidamente rico, debe de pagar por los servicios que recibimos todos?
Lo cierto es que a mí tampoco me hace feliz pagar impuestos ¿a quién en su sano juicio le puede hacer feliz mocharse cada mes con la tercera parte de sus ingresos? Por algo se llaman impuestos y no donativos voluntarios. El hecho es que yo pago impuestos básicamente por dos razones: la primera porque así me siento con todo el derecho de exigir que el gobierno “haga esto o aquello” con el erario público (já, ilusa de mí) y la segunda porque no me queda de otra: si quiero trabajar con los clientes que me interesan no puedo salirles con la excusa de que “no estoy dada de alta en Hacienda” o que “les puedo dejar más barato el trabajo si no me piden factura”. Sencillamente no hay manera de ser profesional y decirle a un cliente que “El recibo no está a mi nombre porque un amigo me está haciendo el paro de prestarme uno suyo”.
Varios freelanceros prefieren que alguien más haga el trabajo sucio y contratan los servicios de contadores poco escrupulosos que consiguen facturas falsas para reducir los impuestos o que hacen cuentas marcianas para que el contribuyente termine declarándose en ceros. Yo sólo les platico que, a la hora que al SAT se le pega la gana hacerle una aditoría a alguien, de nada sirve decir “-¡Oiga, yo no sabía de los malos manejos de mi contador!- Literalmente estarás solo(a) a la hora de enfrentarte con un burócrata; aunque, claro, siempre existen los optimistas que te convencerán de que es muuuuy difícil que el SAT te agarre… a mí de plano no me interesa jugar a la Ruleta Rusa.
Varios colegas trabajan para personas que no les piden recibos o facturas, pero yo, que luego son muy mal pensada, prefiero trabajar con clientes que están legalmente contituidos y que no tienen ningún problema en proporcionarme su RFC, dirección fiscal y nombre del representante legal, claro que uno nunca sabe de dónde proviene el dinero, pero si tus clientes sólo te proporcionan un teléfono celular y un correo de Yahoo algo no suena del todo bien ¿verdad?
Como los incentivos para trabajar legalmente en México son muy débiles yo opino que el SAT debería organizar un sorteo mensual entre todos los contribuyentes cumplidos: ¿no sería genial enterarse que un conocido se ganó un auto por pagar en tiempo y forma sus impuestos? **Total, soñar no causa impuestos (creo).**
Actualización del 11 de septiembre
El sitio del Pequeño Cerdo Capitalista acaba de publicar dos entradas interesantísima sobre el tema de impuestos & freelenceros, no dejen de visitarlas:
Impuestos para freelanceros Vol I. Cómo y por qué darse de alta en el SAT
Impuestos para freelanceros Vol II. Cómo saco mis recibos de honorarios
