¿Es cierto que los freelanceros ganan más?

Pros y contras del freelanceo. Parte 2

No es ningún secreto: los sueldos en México (y en otros países) andan por los suelos. Me escandaliza escuchar que algunos diseñadores gráficos ganan $3,500 pesos mensuales trabajando en imprentas o despachos de tercera categoría, a veces sin contrato y por lo general sin hora de salida fija.
La información que ofrece el portal de la Secretaría del Trabajo es desalentadora: en el primer trimestre del 2011 “Las carreras mejor pagadas” rondan los $11,000 pesos en promedio, y los diseñadores gráficos no figuramos en la lista.

Y aunque nuestro ex-Secretario de Hacienda jura que con sólo $6,000 pesitos “ya la hicimos” yo estoy segura de que llevar una vida “clase media” requiere más que eso. ¿Es, entonces, una buena opción convertirse en Freelancero en medio de esta economía? ¿es cierto que los freelanceros ganamos más?… la respuesta es Sí, potencialmente puedes ganar más por tu cuenta que trabajando como empleado, pero no hay garantía de que así sea. Como todo en la vida depende de varias circunstancias, a continuación algunas de ellas:

  1. ¿Qué tan bueno(a) eres en tu trabajo? Suena simple, pero si tu trabajo es regular tirándole a mediocre mejor quédate con la chamba que ya tienes y confía en que tu jefe(a) no se dé cuenta. Por el contrario, si consideras que la calidad de tu trabajo es superior y no tiene relación con el mugroso sueldo que te pagan pues ya te viste lento(a) para conseguir un aumento, cambiarte de chamba o comenzar a freelancear. Si eres algo más que bueno en lo que haces tendrás clientes contentos que recomendarán tu trabajo.
  2. ¿Qué tan bueno(a) eres para conseguir tus propios clientes? Si eres de los diseñadores que prefieren concentrarse en la chamba y dejan que sea otra persona la que lidie con los clientes, te tengo una mala noticia: para ser freelancero es indispensable tener dotes de vendedor (te vas a vender tú mismo), contar con nociones de servicio al cliente y relaciones públicas, así que si odias tratar con los clientes, mejor quédate donde estás… o comienza a aprender estas cualidades, nadie nació conociéndolas.
  3. ¿Qué tan competido está tu mercado? es más probable que cotices mejor tu trabajo si tienes una especialidad, por ejemplo la fotografía de producto o la programación de alto nivel. Si piensas ser freelancero para trabajar en lo que caiga, por ejemplo, tarjetas de presentación, volantes y logotipos, vas a tener que batallar mucho más pues ese mercado está saturado por la oferta.

En resumen: si eres bueno(a) en lo que haces, tienes cualidades de vendedor y ofreces un servicio especializado de calidad tienes grandes probabilidades de ganar más por tu cuenta que en un empleo fijo.

Pero antes de que corras a renunciar a tu chamba, déjame platicarte el lado oscuro del freelanceo: trabajando por tu cuenta no tienes un sueldo garantizado, habrá temporadas buenas y temporadas malas; si te enfermas y dejas de trabajar simplemente dejas de ganar; tampoco tendrás aguinaldos, ni repartos de utilidades, ni bonos por puntualidad. Además, todos los gastos correrán por tu cuenta: el pago de la luz, internet, equipo, software, etc.

Por el otro lado, en un empleo fijo nunca ganarás más de lo acordado, sin importar cuánto te esfuerces, a menos claro, que en tu empresa tengas la posibilidad de ascender en el organigrama. Algunas personas prefieren quedarse con la “seguridad” que ofrece un empleo fijo, pero, a menos de que tengas una plaza en el Gobierno, sospecho que a nadie le dan un contrato garantizado por 10 años, así que esta “famosa seguridad” de un empleo fijo no es tan cierta.

Y a tí ¿cómo te va cómo freelancero? o ¿has pensado renunciar a tu trabajo fijo para futuro cercano? No nos dejes con la duda y compártenos tu historia aquí, en los comentarios.

Empleado y freelancero: más dinero, menos tiempo

Siempre he pensado que ser freelancero es una actividad tan demandante como un trabajo fijo, pero no me quedaba claro cómo algunas personas realizan ambas, me parece extraordinariamente complicado atender correctamente las dos actividades. Entonces, para obtener información de primera mano, recurrí a Twitter para solicitar la ayuda de diseñadores, ilustradores y programadores que tienen un empleo fijo y además trabajan haciendo freelance. Les agradezco a todos los que se tomaron el tiempo para contestar el cuestionario que arrojó interesantes datos como los siguientes:

¿Cuánto tiempo le dedicas a cada actividad?

Las horas que dedican al empleo fijo va desde las 40 hasta las 50 horas semanales. El tiempo destinado al freelanceo varía mucho más, los que menos tiempo le dedican emplean 5 horas o sólo los fines de semana, la mayoría invierten 10 a 12 horas a la semana, pero hay casos donde trabajan por su cuenta hasta 30 horas a la semana.

¿Cuáles son sus motivaciones para abordar ambas actividades?

  1. En primer lugar, obtener ingresos extra para complementar el sueldo que se recibe en el empleo fijo, la mayoría manifiestan que el sueldo no es suficiente para cubrir sus gastos.
  2. Salir de la rutina del trabajo practicando habilidades distintas que permiten un escape creativo: se tiene la posibilidad de elegir los proyectos más atractivos, controlar todo el proceso creativo y mantener un contacto directo con diferentes clientes.

Como dato curioso encontré que varios profesionales mencionaron que freelancear les ayuda a desestresarse, suena contradictorio, pero algunos encuentran en el freelanceo un escape a las presiones del trabajo.

Las personas que tienen un trabajo fijo ven al freelanceo como una actividad que les permite obtener ingresos extra a través de proyectos mejor pagados/valorados; sin embargo la principal desventaja de mantener estas dos actividades es obvia: el tiempo no es suficiente y se sacrifica el tiempo para dormir y se limita la vida social. Se requieren de cualides de malabarista para manejar a los clientes personales y las obligaciones del trabajo fijo. En ocasiones no es posible tomar proyectos de freelance que demandan más tiempo del disponible o se corre el riesgo de convertirse en, como alguien bien lo describió, Esclavo del teclado.

Si bien los profesionales que viven solos no sufren reclamos de los parientes, los que viven con una familia constantemente resienten “el tiempo robado” a la convivencia con la pareja, los hijos y los amigos. Los comentarios al respecto son claros:

“- Mientras entre dinero a la casa, no hay problema, bueno, no mucho.-”

“- No les gusta mucho, pero alguien tiene que pagar las cuentas, hay comprensión aunque no aceptación total.-”

En dos casos me platicaron que los jefes saben de la actividad freelance de los empleados y les permiten realizar proyectos personales durante la hora de la comida o en momentos libres.

La última pregunta que les hice fue ¿Has pensado en renunciar a tu empleo fijo para dedicarte de lleno a freelancear? ¿por qué?

Aquí las respuesta que me parecieron más reveladoras:

  • Aún espero en algun momento independizarme.
  • Difícilmente podría renunciar a mi empleo.
  • Sin duda lo que espero hacer en un futuro es tener mi propio negocio, no como freelancer, sino con un despacho/agencia.
  • No actualmente; no tengo tantos clientes o entradas de dinero por fuera que puedan cubrir lo que gano en el fijo ni mis necesidades de dinero.
  • No, por las prestaciones y la certeza de que cada quincena hay dinero en la cuenta.
  • Lo he pensado, pero creo que el tener un sustento fijo, confiable, por el momento supera la idea de ser libre e independiente“.

¿Te identificas con alguno de ellos?

¿Exáctamente qué significa ser “freelancero”?

FreelanceroMejor conocidos como freelanceros los profesionistas independientes somos personas que vendemos nuestros servicios a cambio de una remuneración previamente pactada, dicho así suena bastante procaz ¿verdad? Según la Wikipedia el término freelance (lanza libre) fue utilizado por primera vez por Sir Walter Scott en la novela Ivanhoe para describir a un caballero mercenario medieval que trabajaba para cualquiera que pagara por sus servicios, a diferencia de los otros caballeros cuya lanza era leal a un solo Señor o Rey. Aún en nuestros días la palabra mercenario tiene una connotación negativa pues, según el diccionario, se trata de soldados que combaten sólo por dinero sin necesariamente compartir la ideología del contratante. Entonces no podemos alejar de nuestra mente la imagen de rudos combatientes, mal encarados que al más puro estilo de Han Solo* únicamente ven por su beneficio económico sin importarles los métodos éticos que utilicen para sus fines (transas, pues).

Peor aún, actualmente el término freelancero también se maneja como sinónimo de alguien sin trabajo “- Si un diseñador te dice que es freelance significa que está desempleado.-” Y aunque sí hay muchas personas sin ingresos quincenales o asalariadas, el no tener un trabajo fijo de 9 a 6 no significa que seamos profesionales sin trabajo. Aunque desempleados sí, porque no somos empleados de alguien en particular, somos nuestros propios jefes… y nuestras propias secretarias, contadores, mensajeros, etc. O_o

¿A cuántos freelanceros no los habrán sermoneado en sus casas con la intención de convencerlos de conseguirse un trabajo “de a deveras” que incluya aguinaldo y vacaciones pagadas? O el caso contrario ¿cuántos recién egresados se ostentarán como freelanceros para continuar disfrutando de las comodidades de la casa materna dizque trabajando en la computadora desde la cama de su habitación?  ¡Leonora Varo: eres una amarra-navajas!

Va un pequeño recuento de algunas categorías de freelanceros: médicos que trabajan en su propio consultorio, actores, guías de turistas, diseñadores web, ilustradores, traductores, fotógrafos, músicos y sí, también las “scorts” que trabajan por su cuenta son freelanceras.

Actualmente, las facilidades que otorga el Internet para comunicarnos a distancia ha permitido que un mayor número de personas trabajen por su cuenta, sin importar su ubicación geográfica. En mi caso tengo algunos clientes a los que tal vez nunca conoceré en persona y con los cuales he desarrollado una buena relación profesional gracias al correo electrónico, el Skype, el FTP y las transferencias electrónicas; incluso algunos de ellos ni siquiera comparten mi uso horario.

Sin caer en el extremo de idealizar demasiado este tema del freelanceo tengo que aceptar que existen varias percepciones generalizadas que iré abordando en los siguientes posts, por ejemplo la imagen del diseñador trabajando con su computadora en pijamas a la hora que le da la gana: no es así de simple.

*Y en su caracter de perfecto mercenario: ¡¡¡Han disparó primero!!!