El primer empleo de una diseñadora

La semana pasada tuve la oportunidad de platicar un buen rato con mi sobrina Diana en la sala de un hospital. Ella es recién egresada de la carrera de Diseño Gráfico en Querétaro y me platicó la historia de su primer empleo. Mientras la escuchaba me dí cuenta de las similitudes con muchas otras historias de diseñadores novatos.

Comparto con ustedes lo que me contó:

Como parte de los programas de incubadoras que ofrece su Universidad Diana comenzó a trabajar a ratos en una nueva microempresa que aprovechaba las instalaciones de su escuela. El trabajo básicamente era de diseño y armado de archivos de material publicitario: tarjetas de presentación, papelería, dípticos, volantes, etc. Su sueldo consitía en el 30% del monto de las facturas y no tenía horario fijo, ella administraba su tiempo y entregaba en los tiempos pactados. Nada mal para ser un primer trabajo ¿verdad?

A los dos meses su jefe (le llamaremos César) se peleó con sus dos socios, tomó sus canicas y se las llevó a un pequeño local en el centro de Querétaro; así, de la  noche a la mañana, Diana se encontró detrás del mostrador de este negocio de diseño e impresión donde atendía de lunes a viernes de las 10:00 a las 18:00hrs. Pactó con César un sueldo de $1,200 semanales en efectivo. A ella le pareció un trato justo y enfocó sus energías a sus nuevas responsabilidades: abría el local, recibía personalmente las solicitudes de la gente que visitaban el negocio, ayudaba a la elaboración de cotizaciones, correteaba la información de los clientes vía email y por teléfono, diseñaba todos los materiales, entregaba, cobraba y al poco tiempo comenzó a llevar las cuentas de los ingresos y los gastos generales. A las 6 de la tarde bajaba la cortina y se iba a su casa.
Su jefe pasaba la mayor parte del tiempo fuera, consiguiendo nuevos clientes. Los primeros cuatro meses todo funcionó relativamente bien, el flujo de trabajo y los ingresos cubrían los gastos, pero aún no había ganancias. Como todos los negocios nuevos el punto de equilibrio todavía estaba lejano, pero no era imposible.
A esas alturas del partido Diana ya estaba bastante fogueada en el trato a clientes y había aprendido valiosas lecciones de impresión que las que no recuerda haber escuchado nada en la escuela. Como la cantidad de trabajo había aumentado César invitó a trabajar medio tiempo a Marcos, un técnico de impresoras que ayudaba con la atención a clientes.
Algunos clientes, que eran amigos de César, tenían trato preferencial, descuentos especiales y su cobro era laxo (pagaban cuando quisieran).

Cada semana mi sobrina hacía el recuento de los ingresos y apartaba el dinero para realizar los pagos generales como la renta la luz y el internet. En esa época comenzó a bajar el trabajo y los ingresos no alcanzaban para cubrir completo el sueldo de Diana que comenzó a cobrar cada vez menos, sin embargo a Marcos siempre se le pagó puntual y sin descuentos. Como los clientes comenzaron a escasear, además de bajar los precios, a César se le ocurrió ofrecer cualquier tipo de impresión que los clientes solicitaran, aún cuando no tuvieran el equipo para realizarlo, si un cliente quería unas tazas impresas le decían que sí y buscaban quien les pudera realizar la maquila, sin importar que tuvieran que viajar a la Cd. de México para encargar y recoger el trabajo. Entonces sucedió que el hijo de su jefe enfermó y pasó un mes en el hospital. Como los gastos eran muchos César tomaba los ingresos completos y no se preocupó por pagar las deudas: más de una vez les cortaron el teléfono y el internet.

Esta es una de las muchas imprentas de bajo costo que ofrecen los servicios de maquila, cerca del metro San Antonio Abad, en la Ciudad de México.

A casi un año de haber comenzado a trabajar mi sobrina recapacitó sobre su situación actual; cobraba menos que al principio pero trabajaba mucho más. Los bajísimos precios no atrajeron mejores clientes y un buen día César le dijo: –Aquí lo que hace falta son clientes y tú no consigues ninguno. Ya no te voy a poder seguir pagando pero, si quieres, puedes conseguir tus propios trabajos y pagarme una renta por usar el local.– Diana hizo un esfuezo por no reirse en su cara y concluyó los diseños pendientes antes de alejarse para siempre.

–¿Por qué te quedaste allí tanto tiempo?– Le pregunté.
– Me compadecí de la situación de mi jefe, me daba pena lo que le estaba pasando con su hijo…–

Actualmente Diana freelancea diseñando portadas para CDs, aunque también asiste a entrevistas de trabajo. Su tía Leonora opina que la experiencia que tuvo con su primer empleo le enseñó importantes lecciones sobre ser emprendedor, una de las más valiosas es que NUNCA debes comerte las ganancias de tu negocio… si quieres que se vuelva justamente ESO: un negocio.

Y a tí ¿cómo te fue en tu primer empleo?

15 comentarios en “El primer empleo de una diseñadora

  1. Mi primer trabajo igual fue en “publicidad para calle”, así se decían llamar, la cosa es que hacían impresión de lonas, colocación de anuncios espectaculares, recorte de vinyl, letras 3d y neón, etc. Eran 3 pisos de la bodega, yo estaba en el último con un pc muy vieja por no decir bien “che fea”, con un radio de los 80s que me alegraba las mañanas y la cortadora de vinyl así como rollos de material para recorte. Trazaba logos para usarlos en lonas, recortaba el vinyl, tarjetas de presentación y bueno, lo clásico de “le entramos a todo lo que caiga”, tanto que llegue a improvisar un mueble para un local, al fin “le sabía al dibujo” decían ellos. Me pagaban $600 mínimos pesos, y siempre cobraba menos por los 100 o 200 que pedía por adelantado para comprar materiales, ya que seguía estudiando.

    Al final me canse de los comentarios que hacen ver al diseño como un pasatiempo, algo que cualquiera puede hacer, me cansaron esos comentarios de “muévele aquí muévele allá que al fin te lo echas de volada”, tratos de “el diseño se lo hacemos como un favor al fin lo que en lo que ganamos es en la colocación”, etc.

    Creo que todos los que pasamos por ahí debemos aferrarnos a cambiar la visión del buen diseño, que aunque esos changarros sigan existiendo siempre habra diseñadores que cambien esa perspectiva y mejoren el panorama en el país.

    Porque soy de los que se le revuelve el estomago al ver en una imprenta “Diseño Gratis”.

    • Los changarros que ofrecen “Diseño gratis” nunca apreciarán el valor de un diseñador gráfico, les da lo mismo un operador de computadora que le mueve al fotochóp que un profesional titulado. Triste pero cierto.

  2. Creo que mi primer experiencia laboral en el diseño determinó muchas cosas de mi trabajo, mis decisiones de vida y en general de como veo a las personas.

    No tan solo porque me toco recibir acoso laboral por parte de mi jefe…Si no que además, tenía que lidiar con un jefe prepotente, machista y gandalla hasta la muerte…(Trabaje alrededor de 9 meses en un despacho de diseño.)

    Personalmente comparto la opinión de que se me revuelve el estomago cada que veo un anuncio de “Diseño gratis”; pero algo que me puede hacer hervir la sangre es ver que el crecimiento de solicitudes para contratar diseñadores para “Servicio social”, están en crecimiento…(algunos hasta “experiencia” te exigen…….what?)

    No tan solo son empresas que bien podrían pagar a unos cuantos diseñadores, si no que… además, son empresas que no solo tienen a 1 diseñador haciendo su servicio social…Conozco lugares donde se que tienen hasta 13 diseñadores!!!

    Yo ganaba $800 semanales, por medio tiempo…El trabajo me gustaba,aunque no ganara tantísimo… aprendí mucho…
    Pero los problemas psicológicos de sufrir acoso sexual por tanto tiempo, me jodieron…y mucho!

    No me explico aún porque duré tanto tiempo en mi primer empleo. A la fecha pienso, que debido a la falta de oferta laboral, la inexperiencia laboral y la falta de sentirme capaz….influyeron mucho en mis decisiones.

    • Hola Verona.
      Me preocupa que hayas durado tanto tiempo en un trabajo en el que sufriste acoso, la falta de empleo no debería ser motivo para soportar abusos, qué bueno que al final tomaste la decisión de sobreponerte a esa situación. Una autoestima baja es la mejor noticia para un jefe abusivo :(
      Ese tema de los “servicios sociales” “práctica profesionales” o los famosos “trainnes” dan para escribir largo y tendido. En el fondo es trabajo gratuito a cambio de “experiencia”. Un trato bastante cuestionable.

  3. En mi primer empleo aprendí varias cosas:

    1.- Aunque le eches muchas ganas uno nunca es indispensable para la empresa y sin más te despiden si se les da la gana o si no te pueden seguir pagando.

    2.- Si uno no está informado o es indiferente pueden verte la cara de tonto con las prestaciones.

    3.- Uno nunca sabe con quién vuelva a encontrarse más adelante, por eso es muy importante llevarte bien con tus compañeros y hacer súper bien tu trabajo.

    4.- Si la empresa te ofrece capacitarte sin costo para hacer equis tarea, APROVECHA.

    5.- NO TE LLEVES EL TRABAJO A LA CASA. No te pagan por eso ni te beneficia física, mental ni socialmente.

    6.- Es indispensable contar con un ahorro de emergencia (estuve 1 año desempleada después de que me despidieron).

  4. De mi primer trabajo aprendí que hay que cuidarse de los jefes “Buena onda”, porque lo que empieza como: “es por tu bien, para que aprendas y porque somos amigos”, puede derivar en explotación. Por lealtad e inexperiencia uno puede aceptar condiciones poco profesionales en los primeros trabajos… pero lo importante es no quedarse allí, tomar lo bueno y dejar lo malo.

    • Exáctamente estimada Darina, pueden verte la cara una vez y abusar de tu “inocencia”, pero de nosotros depende que eso no se haga costumbre. Al final de cuentas trabajamos para obtener una remuneración justa, no para ser amigochos de nuestros jefes o clientes.

  5. Hola Leonora!,

    Mi primer trabajo fue en una agencia de publicidad y me encantaba!. Mi jefe era súper relajado y buena onda, cuando me hizo la entrevista se emocionó mucho conmigo por mis ganas que tenía por aprender y dar todo de mí, era recién egresada, no sé creo que me veía como su “padawan” :P Era una ambiente padre, todos jóvenes, muchos de ellos bastante creativos, me tocó participar en un evento donde el tema era sobre Indiana Jones, se les ocurría cada cosa divertida. Mi jefe, a diferencia del último que tuve, le encantaba participar en los proyectos, se metía de lleno en ellos, era muy creativo, y yo admiraba mucho lo que hacía, también me llamaba mucho la atención las tareas de los demás: el que editaba video, el que hacía páginas web… aparte de eso había Cocas gratis!. Era un ambiente muy padre y divertido, recuerdo una vez que mi jefe se puso a bailar una canción de los Scissors Sisters… según él era ejercicio matutino, imagínate!. Me sentía un poco como bicho raro ya que todos eran muy extrovertidos y bueno yo soy más reservada. Dado a que era mi primer trabajo no tenía mucha experiencia con los programas y con eso de trabajar rápido, me tuvieron paciencia, y a mí no me importaba salir más tarde con tal de cumplir y quedar bien. Y así pasaron como 3 meses y adiós… la explicación que me dio mi jefe fue que su cliente principal le había dado un ultimatúm y necesitaba gente con más experiencia :(. Después me enteré que se había asociado con ese cliente he hicieron otra agencia de publicidad donde algunos chicos que había conocido tampoco estaban y hace poco vi que ya ni están asociados… recuerdo que ese cliente era un español de carácter especial, coño!. En fin, fue una experiencia muy padre para ser mi primer trabajo, y de los otros trabajos que tuve, bueno en esos no me fue muy bien, tipo el caso que comenta Verona :(, nada más que yo estuve por casi 3 años y aún no me puedo recuperar del todo de esa mala experiencia, pero bueno esa es otra historia. Gracias Leonora por compartir, saludos!!

  6. Wow, se siente raro leer la historia. Gracias por publicarla, espero que pueda ayudar a alguien a identificarse con ella para que salga de esa situación tan rápido como pueda y no se quede esperando a que un milagro suceda y las cosas se vuelvan mágicamente buenas.

    Saludos :D

    • Gracias a tí Diana por compartir la experiencia, espero que no se me haya pasado ningún detalle importante.
      Por los comentarios que recibí en el Twitter sobre tu historia puedes estar segura de que más de uno ya se cuestionó su situación actual.

      Un abrazo.
      La tía Leo jo, jo, jo.

  7. Zaz, a mi se me sigue haciendo taaan dificil conseguir clientes motivo por el cual no soy freelancer. Ya lei varios de tus post y sigo sin saber ni como empezar a serlo. Sigo pensando que los mejores trabajos que he tenido han sido de boca y boca.

    La verdad eso de que te piden cambios de moverle para aca y para alla “tantito” me turba. O que no te den prestaciones y encima tengas recibos de honorarios y pues que lo que te pagan sabes que gran parte se te va ir en el impuesto “nuevo y absurdo” que es el IETU y dnd sino gastas tu $ pagas como un 20% del sueldo. Yo no me puedo dar el lujo de quedarme sin chamba tanto porque soy responsable de mi bb entonces aún la pienso dos veces más de lo normal antes de aventarme a trabajar desde casa.

    Pero definitivamente tus posts me han puesto a pensar en lo de ser [asalariada]

    • Hola Aline.
      Gracias por tus comentarios. Te confirmo que ser freelance es bastante demandante de tiempo y esfuerzo, pero también es mucho más interesante y, si eres buena en lo que haces, hasta mejor pagado.
      Por cierto, si en tu “empleo” no estás contratada y estás entregando recibos de honorarios en realidad no es un empleo, porque no gozas de los beneficios de ley.
      Yo te sugiero que ya no le des vueltas y comiences a atender más proyectos de freelance, así llegará un punto en el que ganes más por tus proyectos que por el pago de la “quincena”.

  8. Hola Leonora….

    Mi primer trabajo (mas bien el segundo) ya que el primero no fue muy relevante, fue en una empresa que se dedicaba a realizar reconocimientos en metal, estuve ahí 2 años, de los cuales empece “ganando” $750 semanales (esto hace como 7 años), cuando solicitaba un aumento; ya que no solo era la encargada de todo el diseño, sino de producción, como de maquinas láser, recorte de vinil, pantógrafo, tampografía y otras 4 maquinas mas, la gerente se negaba argumentando que la persona de acabados (osea el que limpiaba los reconocimientos, los pegaba y los embolsaba) ganaba mas que yo, porque el era hombre y tenia familia…para no hacer el cuento largo, me fueron aumentando a cuenta gotas el sueldo, eso si, el trabajo aumento 4 veces mas y me descontaban el día a lo doble si en algún día festivo como 24 o 31 de diciembre faltaba las 3 horas que iban a laborar, para irme con mi familia que vivía a 4 horas de la ciudad…eso sin contar que el día que renuncie, de finiquito me dieron $200 (aahh, pero me tocaban según la gerente $700, pero me tenia que descontar el uniforme)…desde ese entonces con suficiente experiencia en artes gráficas incursione como freelance, ofreciendo servicio de diseño e impresión, aunque de unos meses para acá gracias a tu blog, decidí analizar entre lo que debo / tengo / y quiero hacer…eso sin duda tuvo una sola respuesta “sólo Diseño”….cabe mencionar que desde hace 5 años trabajo desde casa, ser freelane fue la mejor decisión que pude tomar, cada dia se aprenden cosas nuevas, muchas gracias por tus articulos….me gustaria conocer tu trabajo, solo que no he encontrado tu web….saludos!!!

    • Hola Julieta, gracias por pasar a comentar.
      Definitivamente ese trabajo era espantoso, qué bueno que ya trabajas por tu cuenta.
      Te platico que no encontrarás muestras de mi trabajo porque escribo bajo un seudónimo. Saludos.

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